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¿Qué impresora 3D elegir?

En esta página encontrarás una guía completa y concisa la cual te ayudará a escoger la impresora 3D que más se ajuste a las prestaciones que buscas y al precio.

Existen varios modelos, desde máquinas de 30cm de altura hasta verdaderas moles de impresión, por lo tanto a veces es posible que llegues a un estado de confusión a la hora de comprar tu primera impresora, y estás en todo tu derecho de estar indeciso. Es posible que si buscas una impresora 3D te preguntes hasta qué punto puedes exprimir todo su potencial, y qué límite alcanza ese potencial. Por ello, una impresora 3D puede convertirse en una maravillosa inversión o en una pérdida total de tu dinero si no se elige bien.

1. Piensa qué tipo de impresora necesitas.

Como casi todo en esta vida, hay varios tipos de impresoras 3D disponibles en el mercado, pero se diferencian 2 grandes grupos: las basadas en código abierto o las llamadas 'ready to print'. Si no has entendido nada, no te preocupes que aquí tienes un breve resumen de lo que en esencia te ofrecen:

  • El primer tipo de impresoras están dirigidas a un público más especializado, ya que en ellas tienes el control de prácticamente todos los parámetros de impresión. Esto da muchas más posibilidades de impresión, pero para alguien que se aventura por primera vez en el mundo de las impresoras 3D puede ser algo complicado conseguir una impresión perfecta. En cuanto al precio suelen ser más baratas que las del segundo grupo que veremos a continuación, sobre todo si vienen en un pack tipo DIY en el que tienes que montar tú los componentes.
  • En cambio, las llamadas 'ready to print' son impresoras más lúdicas que buscan una calidad de impresión constante y que su uso sea de lo más sencillo posible. Son bastante más fáciles de utilizar y robustas, pero quizás no puedas controlar todos los parámetros de impresión que te gustaría.

Luego, el tamaño y demás características van a gusto de cada uno. Por ejemplo, no sería el mismo tamaño de impresora para alguien que la tiene en casa para hacer las piezas que guste como para un profesional que se dedica a realizar esas piezas por encargo (En el sentido de que le pueden venir encargos de piezas bastante grandes como para el tamaño de una impresora convencional)

2. ¿Qué software utiliza tu impresora 3D?

Las impresoras 3D llevan un software propio el cual es el que procesa la información que recibe de un ordenador o de cualquier elemento donde estén los planos de la pieza que vayamos a crear. Este software es el que te permite controlar algunos parámetros, como la velocidad de impresión (por lo general ganas velocidad en detrimento de calidad), la densidad de la pieza, la posición, etc.

No sobra decir que es de vital importancia que te informes acerca del software de tu futura impresora 3D, pues los hay súper fáciles de manejar y los hay que son difíciles y tediosos para una persona inexperta.

3. Hay varios tipos de materiales de trabajo.

Hay multitud de materiales de impresión, pero sin duda hay 2 materiales que ocupan más del 80% de todas las piezas que se imprimen: ABS y PLA. La diferencia clave es que uno es biodegradable (PLA) y otro no (ABS). El PLA está creado a partir de almidones extraídos del maíz, remolacha, patata, etc. y por lo tanto es un material biodegradable. Su principal inconveniente es que es bastante más difícil de trabajar que el ABS, puesto que no se puede pegar, y tareas como taladrar, limar o pintar es algo bastante tedioso. Aún así, opino que es la mejor elección a la hora de empezar con las impresoras 3D, ahora verás por qué.

En cambio, el ABS es el material del que están hechos los LEGO, no es biodegradable, y para empezar puede que sea un error, ya que tienes que controlar muy bien la temperatura a la que calientas el filamento en el extrusor y la temperatura de la llamada 'cama caliente' (la placa en la que se imprime la pieza), si no controlas bien estos parámetros, puede llegar a fisurarse o despegarse de la base.

Estaréis pensando qué importancia tiene que se pueda pegar las piezas o no, ¿verdad? Bien, imagínate que quieres imprimir una pieza grande, pues si utilizas una impresora PLA, al no poder pegarse bien, necesitas hacer la impresión de una vez, por lo que necesitarías una impresora que se ajuste al tamaño de la impresión final. Por otra parte, en las impresoras ABS puedes dividir la pieza en partes más pequeñas y por lo tanto no necesitas una enorme impresora para concluir tu trabajo.

Otra cosa a tener en cuenta es que las impresoras 3D que imprimen en ABS pueden imprimir en PLA, pero las impresoras PLA no soportan el material ABS.

4. Precisión y estructura.

Una parte muy importante a tener en cuenta es la estructura, ya que es un factor que afecta directamente al funcionamiento de la máquina, tanto en su rendimiento como en su precisión. Por lo tanto tienes que escoger una impresora robusta y con buena rigidez, sobre todo si la compras en formato DIY en el cual te tienes que montar tú la impresora.

La calibración de la impresora es un factor fundamental a la hora de crear una pieza, pues de esto depende tanto la precisión como la calidad de la pieza.

La forma más directa de conseguir una buena precisión es, hablando en plata, gastándose dinero en buenos componentes para tu impresora, excepto si te consideras satisfecho con la calidad que tu impresora te ofrece 'de serie'. El eje que más importancia tiene en este acabado es el eje Z, osea el eje de profundidad. De eso depende que te quede un acabado fino y sin escalones o una pieza llena de rebabas y totalmente irregular en la superficie.

Desde esta página, recomendamos comenzar con una impresora 3D que sea cerrada para que ningún elemento del exterior como corrientes de aire (aunque parezca mentira afectan y mucho) o cualquier otra cosa interfiera en el resultado final de la pieza. Sí, son más caras, pero aseguras un buen resultado.

5. ¿Dónde conseguir una impresora 3D al mejor precio?

Las impresoras 3D están llegando a tal nivel de reconocimiento que incluso algunas tiendas de electrónica o electrodomésticos están comenzando a comercializar los modelos de las marcas más populares.

Desde aquí, te recomiendo que le eches un vistazo a Amazon, ya que opino que es la mejor web donde poder conseguirlas, ya que tienen multitud de modelos y la tienes en casa en tiempo récord, junto con precios bastante asequibles y razonables. Puedes conseguir una impresora 3D bastante decente por unos 200 y algo euros. Además, tienes garantía en caso de que no funcione como te esperases y las devoluciones son supercómodas.

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